martes, 14 de marzo de 2017

Nacimiento

*No suelo escribir ya mucho por aquí, tal vez una o 2 veces cada medio año, y a pesar de que suelo escribir mis sueños o pensamientos que más me sorprenden, muchos de ellos se han quedado en el olvido y no los he escrito estos años... Sin embargo, aquí va uno de esos...

Ha pasado casi un año desde la ultima vez que comimos juntos o reímos. Bien dicen que conforme pasa el tiempo y dejas de ver a una persona (o convivir con la misma), el mismo se encarga del olvido de la misma. No todas las veces pasa, y lamentablemente me encuentro en esta última situación.

Últimamente, a menudo, pienso mucho en ella. Me arrepiento mucho de no haberme despedido de ella como debía... tal vez por mi orgullo, tal vez era lo mejor... la verdad es que es incierto. Siempre lo fue. A veces me pregunto, ¿Qué hubiera pasado? El Hubiera no existe, y el mismo solo se representa en nuestra imaginación dentro de nuestro subconsciente... en manera de utopías oníricas muchas veces.

*Igor Transformed*

Hace 1 semana, tuve un sueño... algo difuso el día de hoy, pero en el mismo, me encontraba con ella. Sé que ahora esta con alguien y a la espera de una familia, y de la misma manera lo sé en mi sueño, aún así, no me importa. No me impide pasar buen rato con ella... y existe siempre esa felicidad dentro de mi al verla sonreír.


Me acerco a ella y de manera seria, aunque desviando la mirada, le pido una disculpa por no haber asistido a su despedida. Me disculpo por las actitudes que llegué a tomar con ella y demás... se que soy una persona muy complicada en muchas ocasiones y el relacionarme con otras personas no se me da del todo. Creo me he acostumbrado mucho a mi soledad.

Le deseo lo mejor, y la felicito por su nueva familia y el integrante que pronto llegará.... reímos de nuevo y le doy un fuerte abrazo. No recuerdo nada más....


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Una semana después, el día de hoy, vuelvo a soñar con ella. Me encuentro con ella, en alguna especie de reunión grande. Por el ambiente y las personas, a las cuales no conozco, quiero pensar me encuentro en su lugar de origen, donde vive actualmente y en compañía de su familia. Esta semana vi varias fotos de ella en sus redes sociales. Preparaban una celebración para recibir al nuevo integrante. (Y tal vez esto sirvió como base para el lugar en el cual me encuentro en mi sueño).


No entendí muy bien que hacía en ese lugar... además que no me gustan los eventos con mucha gente. Si estaba ahí, de seguro solo era para verla a ella. Felicitarla tal vez.


Trataba de estar lejos de la multitud, nunca ha sido de mi agrado el estar rodeado de tanta gente. Solo procuraba estar al tanto de ella, en donde se encontraba o que hacía, sin embargo, había momentos incómodos donde la miraba con su pareja... y no estaba mal, lamentablemente me tenía que comer mis celos pues no podía hacer nada.

Por mi cabeza pasaban esos recuerdos y risas que alguna vez compartimos. Esos recuerdos que al día de hoy atesoro, no solo con ella, sino con nuestros demás compañeros. Eramos tan diferentes pero con excelente química...

Después de la espera dentro del evento, en algún momento estuve a solas con ella. Platicamos durante no se cuanto tiempo... el tiempo nunca ha fluido del todo cuando estoy a su lado, pero estoy seguro solo fueron unos minutos. Como en el sueño anterior, pasé a disculparme por no haberme despedido de ella adecuadamente hace ya casi un año. Me reclamó, pero de igual manera ella lo entendía (o tal vez no, solo era un gesto de su parte). Mencioné lo bien que se veía en esos momentos a pesar de si situación. Siempre se ha visto tan hermosa, ya sea arreglada o no, y esa ocasión no era la excepción.

*Song of Healing*

La felicité por su familia, y de corazón le deseaba lo mejor. Ella me sonrió y me agradeció devolviendo el gesto con un abrazo al cual correspondí. Me llegó el aroma de su perfume, así como de su cabello. Me invitó a colocar su mano en su vientre, a lo cual accedí y fue cuando pude sentir esa sensación, la de un ser vivo antes de dar a luz. Pude sentir sus pataditas a lo cual me sorprendí mucho. No recuerdo si ya había sentido esto, o tal vez era por el hecho de ser ella... lo ignoraba completamente... Pero estoy convencido completamente de que sentí mucha felicidad y paz en ese momento, la misma con la cual desperté de esta utopía momentos después...

"Era como una forma de expresar sus ansias de salir y conocer por fin a su madre, una atracción energética... una atracción de una alma por otra..."



miércoles, 17 de agosto de 2016

Retiro Escolar

Recuerdo como despertaba abrumado, pues ese día tenía escuela, así que rápidamente empezaba a arreglarme. Con todas las prisas, lo hacía y de un salto ya estaba en el auto de mi mamá, la cual, en ese entonces, me llevaba a la Fundación Mier y Pesado. Cursaba la preparatoria.

Era de esos días donde el horario de entrada era a las siete de la mañana, pero por esas fechas, aún no salía el sol, por lo cual parecía que fuera de noche. Salí corriendo del coche de mi mamá y me apresuré a entrar por esa pequeña puerta donde se encontraba el vigilante de la entrada, como siempre lo había hecho. Vi que la persona delante mía mostró su credencial y entró a la escuela, sin embargo, a mi se me hacía tarde y no tenía tiempo para esas cosas, por lo cual solo procedí a entrar y el vigilante no hizo nada al respecto.

En la rotonda de la entrada estaban unos amigos, Carlos y Armando (O Gaspar y Zazueta, pues así les decíamos, por sus apellidos). En lo que caminaba hacia ellos, recién me enteré que había olvidado ponerme los zapatos al salir de casa, y solo traía los calcetines a medio poner, por lo cual llegué con ellos y me senté en la rotonda a terminar de colocarme los calcetines. Entre los alumnos que pasaban, pasó Rodrigo Vargas (si no mal recuerdo su apellido), aquel niño gordito y afeminado que seguro todo fundacho de mi generación recuerda. Al pasar me vio y se quejó de mi, haciendo burla de que no traía zapatos. Le contesté con cualquier cosa y de manera burlona me respondió, y se fue.

Mis amigos se burlaban de mi también, pero entre relajo y demás, pues así nos llevábamos siempre. Después de un momento, llegó Carlos Alfredo. Por ahí también andaba Rene, pero desapareció realmente de la escena, no recuerdo haberlo visto más ese día más que solo ese momento. Además, cabe mencionar que ese día teníamos un retiro escolar a algún museo, no recordaba cual en aquel momento, pero me había percatado, y siendo el colmo, que no solo había olvidado mis zapatos, sino también mis cosas, mi celular, mi cartera e incluso mi mochila.... ¿Como podía estarme pasando esto a mí?
Gaspar, se ofreció a darme unos botines que traía aparte de sus zapatos, no sé por qué o para qué los tría, pero no me gustaban nada, además parecían de mujer... eran amarillos y tenían plataforma... tal vez con pantalones amarillos entubados o negros estilo punk se veían bien, sin embargo, traía el uniforme de la escuela, el cual consistía en un pantalón de vestir gris... y para nada combinaba o se veía bien de alguna manera. Al final de cuentas los acepté. Me sentía ridículo, pero ni modo de andar descalzo en el retiro todo el día.

Toda la generación, los 3 salones para ser exactos, se empezaron a juntar conforme ibamos llegando para abordar el camión. Yo me separé de mis amigos justo antes de subir y decidí no ir. No me gustaba la idea de ir al retiro con esos zapatos, así que decidí ir a casa y sin pensarlo me salí de la escuela a lo cual el camión partió. En ese momento recordé que no tenía dinero... no tenía como irme a casa, pero con solo pedir 10 pesos a alguien bastaba, sin embargo, y el problema principal, tampoco traía mis llaves, no podía entrar a casa sino hasta que mi madre llegara a la misma, hasta en la noche o mi prima (y vecina nuestra) llegara a la suya, que era después de las 3 pm. Apenas eran las 9 am aproximadamente... ¿Qué haría todo ese tiempo?

Me encontré con Ana Karen **Compañera de la universidad en la vida real, pero el sueño lo interpretó como si fuera de la preparatoria** y le expliqué mi situación, ella se ofreció a prestarme dinero, incluso nos acercamos a un puesto de snacks ambulante y me compro un sándwich. Le regresaron mal el cambio y por poco se queda con 500 pesos extra, sin embargo uno de los chavos se dio cuenta y le reclamó el dinero. Empezamos a platicar muy de cerca y a coquetear un poco, unas caricias y demás y me convenció en ir al Retiro, en esa parte de la calle pasaría en un rato más otro camión el cual estaba destinado a la gente que llegara tarde y el cual nos llevaría al retiro mencionado. Yo, embobado por Ana, acepté. Esa mujer siempre se me había hecho sexy en la universidad.

Después de un momento de espera, llegó el camión mencionado, y los que se habían juntado ahí subieron. Yo no podía dejar la idea de ir a casa, pero bueno, quizá ese día sería interesante...

Después de un momento de viaje, el camión empezó a meterse en agua o una especie de laguna o mar. Yo me sobre exalte un poco, sin embargo vi que el agua no entraba al camión, a pesar de que las ventanas estuvieran abiertas. Solo entraban pequeños chorros o demás, pero nada del otro mundo. Por las ventana abiertas, vi que la gente sacaba sus manos para tocar el agua, y podíamos ver el agua cristalina y un poco de su ecosistema submarino. De repente vi como Ana Karen saco medio cuerpo y la corriente / fricción producida por la velocidad del camión con el agua hizo que se quedará, saliendo se por la ventana. Yo reaccioné y justo en ese momento el camión empezó a salir del agua para tomar de nuevo una avenida, le pedí al chofer que se detuviera, gritando lo que había pasado junto con otros que habían visto lo mismo. 

El camión se detuvo y me bajé rápidamente corriendo para ir a buscar a Ana, la cual estaba en alguna parte... De re ojo vi que una persona estaba atorada en las algas del agua, luchando por su vida, pero no era Ana... vi unos salvavidas, a los cuales les comenté la situación de estas 2 personas, una de ellas era mi amiga. Varios del camión se habían bajado a ayudar o tratar de hacer algo, sin embargo, habíamos perdido el camión, no sabíamos donde estaba. Empecé a meterme al agua, pero no sabía nadar, así que solo entré hasta donde podía permanecer de pie mientras buscaba. A mi lado derecho, un salvavidas había rescatado a la persona atorada en las algas pero no había rastro de Ana. Tomé un camino peatonal que atravesaba aquel pedazo de mar en medio de la ciudad, el cual estaba hecho de madera, algo viejo, pero mucha gente lo tomaba para cruzar, empece a adentrarme hacia en medio del mismo pero no podía encontrar a Ana.

Al final, nunca pude verla de nuevo, solo me enteré que las sacaron sana y salva. Yo y unos cuantos más, estábamos sin transporte ahora y esos botines me estaban matando. Por fortuna, estábamos cerca de nuestros destino, así que caminamos. Nos encontrábamos cerca de Chapultepec, por lo que supuse el museo al que iríamos sería el Sumaya.

jueves, 23 de junio de 2016

Entre Sueños y Nupcias

*No recuerdo mucho de este sueño, así que relataré lo poco que queda aún en mi cabeza*

Primera Parte - "Flores"
Por alguna razón me encontraba ahí, con ella, a solas. No estoy seguro como llegamos a dicha situación, pero estábamos disfrutando el momento como nunca me hubiera imaginado antes. Eramos un par de enamorados, me encantaba abrazarla, pasar mis dedos por su cabello y acariciar sus mejillas con la palma de mi mano. Siempre lo había dicho, esa mujer era un ángel a mis ojos.

Caminábamos, reíamos y nos demostrábamos ese afecto, tal vez oculto y desconocido hasta ese momento... pero dentro de mi me preguntaba, ¿Por qué hasta ahora? No lo sé. De pronto, llegamos al final del camino, un gran salón dentro de una fiesta de bodas, era su boda.

Llegamos de no sé donde, abrazados, algunos invitados nos voltearon a ver, eran conocidos míos, algunos amigos de la preparatoria con sus parejas, donde nos veían con incertidumbre y confusión. Sabía que algo estaba mal, estaba mal que estuviéramos ahí, y yo, tomando a la novia por la cadera, tan pegada a mi. Sabía que tenía que despedirme y dejarla ir, pero al mismo tiempo no quería y solo me aferraba a ella abrazándola un poco mas fuerte.

Ella solo reía y saludaba a los que estaban a su alrededor. Después de todo, ese era el final de tan esplendido momento. A lo lejos solo podía observar la mesa principal, donde generalmente los novios se sientan y en esta se encontraba alguien sentado el cual no alcanzaba a distinguir del todo, pero de alguna manera sabía quien era. Le di un beso en la mejilla y la invité a ir y disfrutar de la celebración. Se veía tan hermosa con ese vestido de novia.

(Encuentro mucha confusión en esa escena... ¿Realmente era solo su boda? ¿Por qué habría invitados que eran conocidos y amigos míos? Ellos no tienen nada que ver con ella o su prometido... Tal vez era una proyección de lo que realmente anhelaba mi subconsciente... tal vez la persona en esa mesa era yo..)



Segunda Parte - "Reyes"
Por alguna razón me encontraba cerca de otra celebración de boda. Esta era en el pueblo natal de mi familia. Entre toda la gente, se encontraba esa chica la cual me había llamado tanto la atención desde hace años. Estuvimos un buen rato juntos antes de  la Boda, riendo y platicando, jugando y demostrando un poco de afecto. Era de los mejores momentos de mi vida.

Llegó el momento y toda la gente empezó a reunirse para entrar a la Iglesia. Ahora tenía tantas ganas de abrazarla y besarla, pues por fin nos encontrábamos cerca, después de tanto tiempo, sin embargo, a su lado estaba él, su pareja ya desde hace tiempo.

Los veía bien juntos, felices. Ella de repente se acercaba a mi para platicar o tontear, pero aún así existía esa linea divisoria. Esa frustración de querer estar con alguien pero no poder llegar a esa utopía. Siempre era lo mismo y eso me frustraba mucho.

Solo vi como los dos entraron al templo, a lo cual yo me rehusé a entrar, no tanto por velos juntos, sino por mi filosofía y pensamientos... a mi no me importan ese tipo de celebraciones religiosas, y decidí esperar en casa, la cual era propiedad de mi tío. Había unas cuantas personas en el lugar, preparando comida para el banquete que se daría después. Empecé a recorrer la casa, pensando en un sin fin de cosas, de un momento a otro miraba hacia la Iglesia, y veía algunas personas de pie o sentadas presenciando la misa. No podía verla a ella.

Empecé a ignorar todo eso. Caminé por la propiedad la cual a mi parecer nunca fue así desde que lo recuerdo y me encontré con una gran sala con mucha gente sentada prestando atención a un discurso de X persona. Lo ignoré y rodé el lugar, a lo cual llegué a una puerta la cual daba a un acantilado. Solo podía ver cielo y mar... era como si el cielo fuera el mar, podía ver claramente las olas, las cuales solo me dejaban un pequeño espacio para caminar entre la pared y el vacío de menos de 2 metros. Era una especie de banqueta. La brisa, algo fuerte, chocaba contra mi rostro.

 Me senté a observar el cielo y me recosté sobre la pared, me relajé unos segundos pero después de un momento me entró un miedo. Vértigo le dicen algunos. El suelo no era completamente horizontal, tenía un ligero declive vertical y eso hacía que me resbalara poco a poco hasta caerme. Me reintegré de un salto y empecé a caminar de regreso lentamente. Por un momento pensé que me caería en tal paradisíaco lugar, pues empecé a resbalar, pero con pasos firmes encontré la salida...

martes, 26 de enero de 2016

Luna y Antara I - Tierra de Osos y Forasteros

Había una vez una tierra de osos, en donde sólo había osos (curiosamente). En esta tierra habitaban los osos más grandes de la tierra que por su tamaño y voluptuosidad no podían habitar con el resto de los osos "normales". Para los osos gigantes de las praderas había reglas muy específicas entre ellas no interactuar con la naturaleza "común" así que no podían bajar de esa pradera nunca de lo contrario perderían la matriz de su misma alma, la cual ata toda esa energía llamada “espíritu” a toda vida terrenal. Para muchos pueblos antiguos de la zona, los osos de las praderas gigantes, los cuales se encontraban en todas sus leyendas, eran guardianes mismos de la tierra.

Ella, una cazadora profesional, buscaba la tierra de osos, pues maravillada por las historias que sus Abuelos le contaban cuando era niña, su sueño desde pequeña había sido tener un oso gigante de la pradera como mascota. Después de buscar por todas partes por gran parte de su vida, En un momento, encontró dicho “santuario”. Al entrar al mismo y encontrarse con los mismos, no pude contener su alegría, y con astucia, se colocó el objetivo de cazar o domar alguno. Ella intentó domar osos de las praderas prohibidas y por eso un oso se sentó en ella y absorbió su alma, ahora es parte de los osos gigantes. Y así vivió durante varios años, olvidándose de su vida pasada y siendo parte de los osos, sin embargo, a pesar de toda esa tranquilidad y belleza del lugar, algo estaba mal con todos esos osos...

Y así pasaron 100 siglos, hasta que de repente un viejo lobo apareció en la tierra de esos Osos. Toda la comunidad se acerco a mirar la llegada del forastero. Muchos osos reían riéndose del vejestorio que se encontraba enfrente de ellos, pues estos mismos gozaban de su salud y eterna juventud, mientras veían al lobo apenas sostenerse en pie...

Después de las risas un oso se percató de que nada había cambiado en la pradera, seguían gozando de su lugar. ¿Por qué un lobo de tierras ajenas podía cohabitar con los osos gigantes? Así que llevaron al lobo con Hursus, el oso que gobernaba las praderas.

Cuando Hursus vio que el lobo no perdía en nada la proporción de su tamaño ante los osos gigantes cayo en cuenta de que era un achachila, espíritu protector de los Andes. -Los osos gigantes no tenemos achachilas, nuestro legado es protegido por nuestro propio espíritu protector, la pradera sagrada, tu tan viejo y a punto de la muerte ¿Que vienes a hacer en estas tierras sagradas? - Mientras todos miraban al lobo esperando así una respuesta que los ayudara a entender el porqué de su visita...

El viejo lobo se sentó, pues estaba cansado de su largo viaje desde tan lejos… la otra cara del mundo. Tomo un fuerte respiro y tosió un poco. Ahí algunos Osos se percataron que el Lobo estaba ciego, a causa de la edad, el deterioro de su cuerpo era claro… la perdida de la vista fue inminente en ese entonces.

-Tengo un nombre el cual no puedo recordar, pues es un nombre que tuve en mi vida pasada. Mis compañeros, lobos pardos como yo, le solían llamar Antara. Así como su santuario de ensueño, nosotros, los Achachila, tenemos el nuestro, en la cordillera que suelen llamar Andes. Al igual que ustedes, somos inmortales, y no vemos pasar el tiempo. Solo observamos, a nuestros “progenitores pasados” desde lo Alto. Esos simios inteligentes que han llegado a poblar la tierra con el pasar del tiempo-

Hursus conocía una leyenda, casi rumor, sobre los espíritus protectores, pero en nada tenían que ver con los lobos. Su desapruebo fue inminente y lanzo un rugido de furia contra el lobo, parado en sus dos patas intentó intimidarlo -Sé que no crees en mi historia, pero tendrás que hacerlo, entonces como explicaras 'Hursus rey de los osos' a todos tus osos, mi visita a tus tierras sin que estas se destruyeran. Hursus bajo sus patas delanteras y gruño -los Achachilas son eternos dices, ¿cómo explicas tu vejez, esa condición deplorable en la que vienes?

El lobo sonrió y contesto: -Es la razón por la que estoy aquí. En los andes domingos como una especie de dioses para nuestros progenitores, se nos da la tarea de cuidar a uno y he perdido el mío, la diosa pachamama me ha quitado el derecho de observar desde los Andes pues no tengo a nadie quien cuidar y me mandó las tierras humanas, adquirí la mortalidad y con ello la tarea de encontrar al humano que tengo en protección. Los hombres no comprenden que los lobos somos pasivos y no matamos, así que cometieron un acto violentó contra mí y ahora me encuentro en estas condiciones. Al no encontrar el alma humana que debo cuidar he viajado hasta regresar a los Andes y me he topado con tus tierras, no soy del todo mortal puesto que aún me queda la esperanza de encontrar el alma que debo cuidar... Pero pronto esa tarea no será concluida, así que te pido acilo gran Hursus, hasta que mis horas se terminen de contar. Hursus se mostró compasivo y miro hacia el horizonte de sus praderas, - Lobo aquí las horas no existen...-

"A lo cual el Lobo irrumpió... - ¡Eso se debe a que hemos perdido esa pizca de humanidad que solíamos tener... cuando éramos seres llenos de Razón, emocionales y Terrenales... Ahora solo conservamos lo primero. El tiempo es uniforme, y para nosotros, seres ascendentes que vivimos en una dimensión arriba de la terrenal, el mismo es "relativo"... es plano, sin sentido. Pero... ¿Por qué cuidar a esos seres que habitan esa tercera dimensión? ¿Por qué observar y estar al tanto de las actividades de nuestro legado, el cual dejamos alguna vez éramos terrenales? El tiempo está ahí, creado por los Eones maestros, observadores y progenitores del Cosmos. Dicha cuerda dimensional se encuentra solo accesible en esta dimensional terrenal, con el único propósito de llenarnos de experiencias y aprender de todas esas almas que viven en conjunto, "atrapadas" en dicho plano hasta evolucionar a nivel conciencia... Nosotros, los espíritus o guardianes terrenales, hemos quedado estancados, en este plano... sin una trascendencia completa... esperando / buscando nuestra reencarnación para intentar una vez más cumplir aquel objetivo, sin embargo, muchos de nosotros lo hemos olvidado, y nos hemos acostumbrado a toda esta utopía... y a la maldición que llaman "Eternidad"... No es más que una farsa la cual deja su mascará y rostro al descubierto una vez que un servidor toca el fruto prohibido, volviéndose mortal."

Hursus- Busca tus tierras Achachila, y a tus humanos, en nuestro universo no podemos alejarnos de nuestras tierras o sufriremos, seremos cazados como intentaron contigo, nada más que esclavos de otra realidad... Antara- ¿A que le temes Hursus rey de los osos? Por qué reniegas de una tarea que quizás los haga libres. Hursus- Mi libertad es la de mi legado. Sí dejara estas tierras sí aceptará contra tu propia naturaleza volver a tierras de humanos, acabaría con mi especie y con ella un equilibrio en el cual reina La Paz de todos los que habitamos este universo. Lo único que te puedo dar es un oso que custodiar, sí eso te sirve para concluir tu misión ...

Antara miró al líder oso detenidamente y aceptó su oferta, después de todo, la costumbre muchas veces es más fuerte que todo lo demás… incluso que el miedo o el amor.
Hursus dio un rugido - ¿Quién de ustedes mis hermanos y hermanas se ofrece como acompañante de este forastero? ¿¡Quién de todos ustedes está dispuesto a perder su inmortalidad por este completo desconocido!? – exclamó Hursus, el cual mostraba perfecta rectitud y honestidad ante la situación. Todos los osos comenzaron a murmurar, nadie se atrevía a dar tan gran salto de fe… salvo una osa que salió de entre la multitud con la cabeza baja, pero sin titubear al dar sus pasos.

Hursus -Luna… la más tímida de todas, pero que en el fondo es de gran fortaleza- Susurró el gran oso.

El lobo miró atentamente a la aventurada osa, mientras la misma seguía caminando en dirección del gran jefe.

-Has elegido un destino fuera de nuestras tierras como parte de nuestro legado no podemos aceptarte nuevamente, ¿Estás segura de lo que vas a hacer?-

Luna no titubeaba pues veía en los ojos de Antara la respuesta a sí posible pasado, pues no recordaba de donde venía, y tampoco sentía ser una osa mayor como en sus tierras se sentían otras de su especie. Así que avanzo y cerró los ojos mientras los trozos de tierra a su al rededor se desprendían de las praderas. Antara agacho su cabeza como signo de gratitud y le prometió que ningún animal salvaje o un humano le haría daño en ese universo. Todos los osos miraron temerosos hasta que no hubo rastro de luna.

Hursus se levantó hacia su trono y dijo: las praderas son siempre para ella hasta que cumpla su misión, pero no debe saberlo o morirá al pensar que su destino está trazado, ningún mortal debe saber que su destino está trazado. Anatara recupero sus fuerzas y avanzo hacia Hursus y como gesto de amabilidad se tiró frente a Hursus.

-Agradecemos tu visita Antara vuelve pronto con luna cuando haya concluidos su tarea en la tierra. Dijo Hursus Morir- exclamo Antara Morir repitió Hursus.

lunes, 4 de enero de 2016

Utopía Onírica y Recuerdos Infantiles

*Esto aconteció dentro de ese mundo onírico en el cual amo mucho estar y recordar al otro día, pues no siempre lo recordamos. Lleno de posibilidades infinitas y todo gracias a nuestro subconsciente.*

Lamentablemente no recuerdo del todo el suceso, solo les platicaré un poco del mismo, solo lo que aún puedo recordar.

Me encuentro con ella, Ana, un amor infantil. Era amiga mía de cuando era solo un niño, tal vez solo 5 o 6 años. Tengo vagos recuerdos con ella, sin embargo, aún siento nostalgia al recordar la boda donde la dejé plantada, y me alejé de todos, por miedo y pena de estar frente a esa gran multitud. Después de todo, solo era un juego, pero algo me dice, que a pesar de mi mente infantil, en ese momento no hubiera sido del todo un juego, al menos no para ambos.

Tal vez por eso mismo nos distanciamos, y sé que no fue del todo nuestra culpa, pues nuestras mamas, amigas de la universidad, se distanciaron poco a poco, tal vez por su trabajo y su familia, entre otras cosas... la verdad es que es incierto.

*Igor Transformed Theme*

A veces me pregunto, que hubiera sido de nosotros dos si nos hubiéramos frecuentado toda la vida, como en esos días, donde eramos los mejores amigos. Aún recuerdo como jugábamos con su muñeca que comía sola, o yo mirándola a los ojos, esa sonrisa de niña... esa manchita en su mejilla, que me llamaba tanto la atención. (Dicha manchita era un lunar, y esto lo sabría años mas tarde... jaja, la inocencia de un niño, ya saben...).

Todos esos recuerdos con el tiempo se han ido, y cada día es mas difícil recordarlos. Cuando eramos niños, siempre negué que me gustará, pero ya saben... ¿Besos? ¿Agarrarse de la mano? ¡Iugh No! ¡Eso va en contra de la naturaleza de los niños! ¡Que asco!. Como sea, en el fondo se que sentía una fuerte atracción hacia ella... y eso lo supe años después claro...

Un día, ya adolescentes, la volví a ver. Nos la pasamos bien, platicamos mucho, me disculpé por haber corrido de nuestra boda años atrás... Y eso fue todo. Realmente eramos unos desconocidos... tal vez debí insistirle, seguir en contacto. No solo eso de tenerla en FB ya saben... salir, divertirse... hacer cosas juntos. Años después, me enteré estaba embarazada y esperando un hijo de su novio... fue una sensación rara al enterarme de esto... no de tristeza, pues ella se notaba feliz por la noticia, sino mas bien de nostalgia... de todos esos recuerdos infantiles junto con ella.

*Stay With Me*

Dentro de esta utopía, me encontraba con ella... salíamos juntos, nos divertíamos y reíamos. Me gusta mucho verla sonreír. La acaricio y la abrazo... dándole a entender lo tanto que la quiero y me gusta. Somos amigos desde pequeños, pero creo era hora de darle a entender lo que sentía por ella... se que solo me considera su amigo, pero algo me dice que en el fondo hay algo más... solo hay que trabajarlo y hacernos saber que siente el uno por el otro...

La molesto, le pico las costillas y las mejillas... bromeo con ella y la hago reír a más no poder... mi clásica forma de cortejo... no con todas las personas soy así, solo las que me atraen y me interesan. Saben que soy algo desconsiderado... indiferente... egoísta hasta cierto punto, pero cuando una persona me mueve el tapete... soy otra persona, soy Aldo realmente. (Es extraño).

Me recargo en sus hombros... me recuesto en sus piernas... es todo perfecto. Siento bien en abrazarla y verla sonreír... como si nada hubiera cambiado...

*Me doy cuenta que algo anda mal... ella estaba esperando un hijo... pero ella no lo parece... ¿Y su novio?... es ahí cuando me percato que esta historia es solo una Utopía... Una utopía en ese mundo onírico...*

sábado, 3 de octubre de 2015

Deshago y Cortesías

Esto aconteció hoy Viernes 2 de Octubre. Decidí esperarla un par de minutos para salir juntos (al menos acompañarnos a la entrada principal). Al salir, ella decidió acompañarme un par de cuadras desviándose ligeramente de su ruta. Ella pensaba ir al cine con una amiga (supongo).

Platicamos un poco de cosas distintas, nos fijamos en un tema, el cual ella decía se encontraba feliz porque próximamente viajaría unos cuantos días a US, y por lo que la he conocido, ella es una persona que le encanta viajar (creo me hace falta a mi también, tengo años que no lo hago debidamente). Su sonrisa pintada en su rostro lo decía todo, inclusive la energía tan positiva que emanaba de ella mientras me platicaba todo el plan. Su prioridad (y preocupación) principal respecto a esto era el  pedir 1 par de días libres para poder realizar el viaje, a lo cual el jefe de la agencia se lo había concedido. Después de todo, ¿Quién puede decir que no a tan bella mujer? (Sonrisa)

Cambiamos de tema de manera abrupta, y empezamos a indagar en el tema suscitado algunos días, su enojo y diferencias con sus diseñadoras a cargo (y amigas). No indagaré mucho en el tema porque no me apetece escribirlo, para mi es un poco indiferente, sin embargo, me afecta un poco verla tan estresada, preocupada y triste. Yo soy una persona directa, y le hice saber mi opinión, no siempre puede ser "la buena del cuento". A veces hay que sacar cuernos y volvernos "el villano" pues solo así las personas entienden. Una buena platica entre ellas 3 podría solucionar las cosas, pero se tienen que decir sus verdades, es la única manera.

Después de un momento, y ver sus expresiones, que iban desde fuertes, de enojo, coraje hasta tristeza y confusión durante un rato, empiezan a emanar algunas lagrimas de ella. Sigue platicando, mientras llora poco a poco, se limpia los ojos con sus dedos y me expresa que no quiere llorar. "Llorar nunca es malo, al contrario" le contesto a lo cual la tomé de sus hombros con mis manos, haciéndole saber que estaba ahí con ella. Ella contestó con un abrazo (lo cual no me esperaba para nada). Este fue algo rápido pero cálido a mi parecer. Se empezó a tranquilizar.

Indagamos un poco en el tema. Le aconsejé un par de cosas. Hora de irse. Decide llamar un transporte privado, sin embargo, no tiene saldo en su tarjeta asociada a la app. Le ofrezco pedirlo por ella, y después de unos minutos el auto estaba en camino. Ella pregunta que como me paga el mismo, y decide hacerlo con efectivo. Rechacé si dinero insistiéndole que era una cortesía mía (no fui tan propio en ese momento, lo admito). Me alejé de ella un poco pues ella insistía en darme el dinero, parecíamos dos niños discutiendo, eso me pareció gracioso un poco y me reía mientras ella seguía insistiendo. Le comenté que dejara que la vida le regresara algunas cosas con pequeños detalles, ella dejó de ser tan insistente y accedió.

Al momento, llegó el auto. Ella me dio las gracias por escucharla y por el transporte. El conductor salió a preguntar si era Aldo y ella dijo que sí. "¡Que nombre tan femenino tienes!" exclamé a lo cual los dos reímos. Ella dijo un par de cosas con voz grave, imitando a un hombre. Seguimos riendo.  Nos despedimos y me agradeció de nuevo. Le abrí la puerta y abordó el auto.

lunes, 24 de agosto de 2015

Romance en Algún Lugar de Europa

Estábamos en esa gran ciudad, a las que muchas personas anhelan visitar al menos una vez en su vida. ¿Qué cómo llegamos ahí? Lo ignoraba totalmente. Eramos unos cuantos, no muchos, pero los suficientes para hacer de ese viaje una experiencia placentera...

No sabía con exactitud en dónde nos encontrábamos, pero parecía París o Florencia, la arquitectura era acorde a las descripciones o demás imágenes que todos hemos encontrado en Internet alguna vez. Ella sonreía como siempre. Y ese hecho me hacía sonreír a mi. Su sonrisa era algo que me cautivaba completamente, como ninguna otra sonrisa lo había hecho hasta estos momentos... Era la sonrisa de un Ángel... Un ángel perdido en esa urbe inmensa. (¿Un ángel caído tal vez?)

*Bloqueo, no recuerdo nada de esto*

De un momento a otro estábamos en esa plaza publica, pero a pesar de su gran tamaño, había poca gente, nada comparado a las plazas públicas en México. Estábamos en una explanada, con una fuente tocando nuestras espaldas, la brisa hacía que pequeñas partículas de agua tocaran nuestros cuerpos de vez en cuando. Era agradable.

Lo mejor de todo dentro de ese viaje no era el hecho de que podíamos conocer esa ciudad, perdida en alguna parte de Europa, (al menos no para mí). Lo mejor es que podía convivir con ella, hacerla reír y observar esa felicidad que transmitía a los demás, pues estábamos consciente que su vibra se expandía a toda las personas dentro de nuestro grupo. ¿Acaso tenía una especie de don? Nunca lo sabré...

Me senté al lado de ella y empezamos a platicar, no recuerdo de qué platicábamos o cuanto tiempo estuvimos haciéndolo, solo buscaba un pretexto para estar con ella y verla feliz, provocar esa sonrisa que tanto anhelaba ver. Los demás se encontraban sentados a nuestros lados, otros cuantos se encontraban en los alrededores caminando o haciendo cualquier clase de actividad... Era un rato libre donde el tiempo se detuvo y no había nadie más realmente (al menos no para mí). Solo ella. Es ahí donde me percaté lo tanto que me atraía esa mujer...

Pasaron no se cuantos siglos. Llegó ese momento de silencio, donde ninguno sabe que decir, pues todas las palabras y risas se agotaron, y nos miramos fijamente. Pude ver esa mirada que tanto me encanta... la de los ojos entrecerrados justo después de terminar de reir, y a lo cual los abrió completamente. Vi su pequeña boca y sus labios y me acerqué sin pensarlo... ella cerró los ojos y correspondió el beso *(Solo de recordar/pensar en esto me provoca una emoción inmensa, ¿Qué pasa conmigo?*). Fundimos nuestros labios en un apasionado beso... de esos que trascienden toda descripción... solo puede saber que tipo de beso es este aquel que lo haya experimentado, no hay palabras para describirlo... Pasé mi por su mejilla y la deslicé por su cuello hasta su nuca, acariciando su cabello. Mi otra mano paso por su cadera, abrazándola y acercándola a mi. (*Y al momento de recordar/escribir esto también siento una emoción muy fuerte*).

Nos perdimos completamente en ese beso, ella correspondía lo que sentía con sus labios y sus brazos. Sus suspiros me mataban poco a poco. Me recosté un poco en ella y despegué un poco mis labios de los de ella, los moví lentamente rozando su piel, pasando por sus mejillas y pasando al cuello... ella giró su cabeza y me abrazó con mucha calidez. Empecé a besar y a acariciar su cuello y su pecho... Poco a poco nos excitábamos más, y no de manera morbosa o parecido... era más como de manera pasional... En ese momento, donde no podíamos contenernos por mucho más tiempo, alguien atrás de nosotros nos llamó, y reaccionamos, separándonos un poco apenados, sin embargo, me encontraba algo molesto y respondí con una voz negativa... ¿Por qué tenía que interrumpir aquel momento?.

Se disculpó y sin más se fue, pues se había percatado de su error. La miré y ella sonrió, nos dimos otros pequeños besos... Los dos cruzamos sin saber nuestros pensamientos. Todo eso había acontecido en un lugar publico, lo cual no era del todo correcto y cómodo, sin embargo, esa pasión nos alejó de la realidad todo ese tiempo... teníamos que estar en un lugar mas privado. Ella me invitó a ir a un lugar mas adecuado para esto a lo cual accedí. Se levantó y me ofreció la mano y la seguí.

"Me tomó de la mano y me guió de manera cautiva a algún lugar que ni ella realmente sabía si existía... Yo solo miraba su silueta, su imperfecto cuerpo a ojos de cualquier otra persona, pues era todo lo contrario para mi... Su belleza inmensurable mientras ella buscaba aquel lugar, esa curiosidad, esa expresión pensativa... Dicha atracción no era meramente física o intelectual... iba más allá, una atracción energética, como una atracción de una Alma por otra.."


*Poco a poco se desvaneció el sueño, nunca pudimos encontrar un lugar adecuado y este se tornó oscuro... y tomó otro curso totalmente distinto. Nunca sabré en que acabará esa historia Utópica, sin embargo, al abrir los ojos en la mañana me encuentro con una felicidad inmensa y una paz infinita... Después de todo, las personas vivimos de sueños. En mi mente solo está su nombre y su sonrisa.

¿Quién es esta persona realmente? ¿Por qué me provoca esta atracción tan fuerte hacia ella?*

martes, 4 de noviembre de 2014

Último Paseo

Y me encontraba ahí, recorriendo una vez más uno de esos ríos a los que mi mente le gusta recrear de vez en cuando, pero ahora todo era distinto. En primer lugar, porque el río era tranquilo, la corriente era suave, y la profundidad era poca. En segundo lugar, y lo más importante, me encontraba con ella, la mujer de la cual vivía enamorada en ese entonces.

Caminábamos en búsqueda de lo incierto, siguiendo el río a contracorriente y curiosos de que podíamos hallar al final. Los ríos son muy largos, en el fondo sabía (como siempre) que no llegaríamos a terminar de recorrerlo completamente, pero ahí estábamos, alentándonos y sonriendo, tomados de la mano.

El agua nos llegaba a la espinilla, como mencioné, no era tan profundo. Como lo pensarán, efectivamente, caminábamos dentro del río. Nuestros pies llenos de agua, pero con una frescura incomparable. A nuestro alrededor, un bosque no tan espeso. Libre de arboles en algunas partes.

Le propuse salir del agua, para no estar mojados todo el tiempo, era agradable caminar dentro del río, pero también quería hacerlo por fuera, a la orilla, evitando esa precaución de ver por donde pisabas, aunque el peligro fuera mínimo realmente. Era una pequeña carga menos.

Salimos y seguimos nuestro camino. No decíamos mucho. Solo sonreímos, suspirábamos y nos apretábamos la mano fuertemente el uno al otro. En cierto momento, nos encontrábamos con una parte del río la cual era una especie de lago, muy grande. Mire a los orillas y me percaté de su dimensión. Para seguir el camino que el río dibujaba, teníamos solo dos opciones: Una, rodear aquel lago por la orilla, lo cual sería tardado a decir por la dimensión del mismo y el terreno irregular. Dos, meternos y caminar dentro del agua, avanzando por el centro y así reduciendo el camino y el tiempo que haríamos. Nos detuvimos un momento…

“La mejor opción es ir por en medio del lago” pensé. Miré sus ojos y pude ver que concordábamos con esto, sin embargo, yo estaba inseguro de tomar esa opción. Expresé mi preocupación. A pesar de que el río era poco profundo, tenía miedo de que el lago en alguna parte no lo fuera, a lo que agregaba mi falta de habilidad a la hora de nadar. Di un paso atrás. Ella me tomó de la mano y me hizo saber que no pasaba nada. Que podíamos intentarlo, ella, por lo que veía, me aseguraba que el nivel del lago no eran tan profundo, que tal vez a lo mucho me llegaría al pecho o a los hombros, y de no ser así en algún punto, podríamos salirnos y seguir nuestro camino por la orilla.

*Pensamiento externo*
¿Qué significaba realmente seguir nuestro camino por la orilla?


Accedí a intentarlo. Dimos unos pasos cuando nos percatamos de esa gran estructura. Una especie de base. La base de una pirámide hecha de arena. No era tan grande, pero tampoco diminuta. Tal vez tenía unos diez metros de distancia de cada lado. La altura no era mucha, tal vez un metro o un poco más. A pesar de estar hecha de arena, era sólida, como esa arena húmeda la cual es un poco difícil de “romper” si es bien colocada. Por mi mente me pasó un sentimiento de nostalgia, pues dicha estructura me resultó muy familiar. Pensé por unos segundos y recordé que la misma había sido hecha por mi tiempo atrás, solo que un modelo a escala pequeña. Había hecho algunas otras (de hecho, nunca he sido bueno para construir cosas en la arena), pero por mi mente pasaba esa pregunta… ¿Por qué esa estructura? ¿Qué hacía ahí?

Pasaron unos instantes y ella se recargó en la misma, la cual le llegaba a la cintura aproximadamente, o al menos el primer nivel que servía como base. Me acerqué a ella y la abracé, para después fundirnos en aquel beso… que tal vez sería el último. Todo se aclaró en mi mente y el tiempo se detuvo eternamente… No hubo más después de eso.

viernes, 21 de marzo de 2014

Utopía Y Despedida

De pronto me percaté que me encontraba con ella caminando, tomados de la mano. Los dos platicábamos y reíamos sin pausa. Ver su sonrisa me hacía infinitamente alegre. No aguantaba las ganas de abrazarla, a lo cual lo hacía de vez en cuando a lo largo de nuestro trayecto. Me gustaba abrazarla por la cintura desde atrás y hacerle cosquillas, a lo cual ella solo reía, pidiendo que parara.

En varias ocasiones nuestras miradas se paraban viéndonos mutuamente, esperando ese momento exacto donde nuestros labios se juntaran uno con otro. Esos besos jamás los olvidaría. Poco a poco recorríamos esas calles con nombres de playas, para por fin llegar a su casa y decir adiós por el aquel día, o al menos eso pensé en aquel momento.

De un momento a otro, pasó por mi cabeza, que ella era muy distinta a como lo era antes. Siempre había sido una mujer feliz, pero su forma de ser y felicidad eran distintas ahora. No parecía ser la "amiga" que conocí en la universidad en aquel entonces... parecía una persona distinta. Aún así, permanecía tan linda y tan perfecta... como aquellos días pasados en clases.

Oscureció, y justo en ese momento llegamos a su casa. Saludé a sus padres en la entrada y nos despedimos, con una mirada llena de alegría y ansias por el día siguiente... aunque ninguno de los sabía que no habría otro día. Todo era un sueño utópico.

"Adiós Fernanda" le murmuré al oído mientras me alejaba de ella después de ese último beso y soltaba mi mano. Di media vuelta y me aleje mientras ella cerraba esa puerta... esa puerta la cual nunca fue abierta...

lunes, 3 de febrero de 2014

Worlds in Collision

¿Recuerdas aquel día? Donde nuestros mundos chocaron espontáneamente. Dicho fenómeno duró miles de horas, sin embargo, y a ojos del universo, fueron segundos...

Esos momentos donde vimos nuestros ojos como soles resplandecientes... vimos nuestras mejillas como nebulosas en ese vasto océano negro, llamado Universo. Esas sonrisas, carentes de eco, pues allá afuera no había sonido y ruido... solo pensamientos infinitos.

Lo incierto aconteció en aquella ocasión. Todo se vino abajo... pues cuando dos objetos se acercan demasiado, mas que tocarse... chocan mutuamente, hasta romperse en fragmentos... Muchas veces pasa así con las personas.

Y a pesar de dicho evento lleno de destrucción... no hubo eco... pues allá afuera no hay ni sonido ni ruido. Solo pensamientos infinitos esperando...